Antes de seguir dibujando monstruos me he tomado un respiro con estas postales que espero terminar pronto.
Antes de seguir dibujando monstruos me he tomado un respiro con estas postales que espero terminar pronto.
Este en concreto lo hemos hecho entre mi hija y yo a partir de una manualidad que vio ella en el programa infantil comecaminos
En el salón del comic de Zaragoza y mas o menos a los postres de la comida del sábado el gran Alberto Calvo tuvo a bien el hacerme una retrataura de esta guisa, como siempre salgo mas guapo de lo que en realidad soy.
Nunca consigo reflejar en el dibujo final la frescura del boceto inicial, lo mejoro en muchos aspectos, pero nunca queda igual, este es el caso del boceto para mi felicitación navideña de este año, AQUÍ lo podéis ver terminado.
Debido a mis limitaciones literarias tampoco termine por escribir una posible leyenda sobre el origen de Santa Claus, era algo así :
“La noche del 25 de diciembre de 1315 Claus Maria Stauffenberg, bajo de las montañas llevándose consigo a todos los niños del pueblo de Schenk. Jamás los volvieron a ver, desde entonces, con la casi nula esperanza de su regreso, cada día de navidad, debajo del gran roble en la place central, dejan regalos para los niños robados de Schenk.”
Ya lo tengo todo hecho sólo me falta envolverlo y regalárselo a mi hermano Paco el día de reyes, a ver si le gusta, por si las moscas voy a regalarle también una corbata que eso nunca falla, no?
Parece que la cosa va mas rápida de lo habitual, estos pocos colores me bastaran para conseguir lo que busco...espero...
Aquí ya he terminado el lápiz, que no voy a borrar, para intentar darle al dibujo un aire descuidado y fresco.
Hace algún tiempo subí un boceto de Ronald McDonald, en el que me iba a basar para hacerle un regalo a mi hermano, la idea era terminarlo para su cumpleaños en julio...como soy un poco lento creo que lo terminare para los Reyes.
Aquí iré poniendo como va avanzando “la obra”, hoy subo los primeros bocetos y los primeros garabatos con el lápiz.
Recibir una carta de OLAF es ya, en si misma, una pequeña maravilla, si además dentro te envía el ultimo numero del ¡que suerte! Ya ni te cuento.